Hace unos días me puse a
reflexionar sobre la filmografía del cineasta Roman Polanski y me di cuenta que
es un director que nunca me ha defraudado, desde sus cortos en su juventud
hasta lo más laureado.
Si bien a Polanski no lo
pongo dentro de mi sagrada lista de artistas del cinematógrafo (Bergman, Allen,
Buñuel, Wilder) sí debo decir que el hombre ha filmado por lo menos 10 obras mayores
(como Repulsión o Chinatown, por mencionar).
Lo que hace más grande al
cineasta de origen polaco es que en ninguna de sus cintas traiciona ese ánimo
perturbador en la psique de sus personajes y las atmósferas trazadas con una
solvencia narrativa que muy pocos pueden desarrollar, siendo capaz de alterarnos
o incomodarnos al mismo tiempo de que uno no puede dejar de mirar sus películas.
Carnage
En México titulada ¿Sabes quién viene? (2011), la cinta va
de un par de matrimonios que discuten sobre una riña entre sus respectivos
hijos. Nancy (Kate Winslet) y Alan (Christoph Waltz) llegan al apartamento de
Penélope (Jodie Foster) y Michael (John C. Reilly) con ánimos de disculpas,
toda vez que fue su hijo quien con una vara golpeó al niño del otro matrimonio.
En principio todo parece
transcurrir de forma conciliatoria, sin embargo, conforme va progresando la
reunión, los ánimos se van exacerbando y se van exponiendo temas que se desvían
de la conversación inicial, exhibiendo problemas conyugales y morales.
Salvo las secuencias inicial
y final, toda la película transcurre en un solo espacio (la casa de Penélope y
Michael), al estilo de El Ángel
Exterminador (Luis Buñuel, 1962); cuando parece que se va a consumar la
despedida, algo hace que los invitados no dejen el lugar.
La cinta se encarama en un
choque de personalidades, en una revisión de esas conductas que podemos ver a
nivel social y aquellas que se guardan en las relaciones más íntimas. Winslet
inicia como una profesionista mesurada y evoluciona a ser una brabucona
vomitona (literal); Waltz es un abogado con muchas ocupaciones, dedicado 100% a
su trabajo, quizá el que con su cinismo menos cambia su actitud; Foster es una
mujer avocada al arte, con conciencia social, que paulatinamente va decayendo
en dureza hasta transformarse en una llorona; y C. Reilly, quien en principio
es un bonachón y que al calor de la discusión (con unas copillas encima) se va
volviendo más irritable.
El filme no deja de
interesarme a pesar de la monotonía en su accionar, y las interpretaciones,
salvo la de Jodie Foster (carente de toda naturalidad), me parecen soberbias.
Frantic
Traducida al español
mexicano como Búsqueda Frenética (1988), la película trata de un médico estadounidense
(Harrison Ford) que viaja a París acompañado de su mujer (Betty Buckley) para
participar en una convención de medicina.
Todo parece transcurrir con la mayor naturalidad hasta que, en el cuarto
de hotel, se dan cuenta de que una de las maletas que cargan no es suya.
No parece haber mayor inconveniente al respecto, sin embargo, en una
magistral secuencia en la que Ford toma un baño en el hotel, vemos uno de los
ejercicios de primero y segundo plano más magistrales que yo recuerde, pues el
ruido del agua cayendo de la regadera le impide a Ford escuchar el llamado de
su esposa, quien, en segundo plano (al fondo del encuadre), parece intentar decirle
algo importante a su marido. El espectador sólo ve como ella contesta al
teléfono, luego toma algo de ropa y sale de la habitación (sin escuchar nada),
hecho desemboca en que ella desaparece y el médico tiene que ir a su búsqueda.
Estamos ante un thriller en el
que acompañamos a Ford tras la pista de su mujer, periplo que lo llevará a
encontrarse con la joven Michelle (Emmanuelle Seigner), misma que le ayudará en
su misión al tiempo que establecerá una mutua sensación de enamoramiento
(aunque en la cinta no se mencione). La película nunca cae en intensidad, está
llena de acción; el trabajo de Harrison Ford es destacadísimo, a la par de la deliciosa
empatía que se va generando con Seigner.
Concluyo
Si bien Carnage puede ser
catalogada como un filme que representa en su totalidad el cine de autor y Frantic
es la materialización perfecta del cine de género, ambas películas nos muestran
las constantes narrativas del cine de Polanski, eso que lo hace un director
singular y reconocible, pues en los dos títulos vemos la perturbadora evolución
en la conducta de sus personajes puestos en circunstancias extremas; la primera
de forma más discursiva y la segunda a través de la acción.
Por mi parte tengo que decir que Frantic
me sorprendió bastante, una obra que está disfrazada de película «comercialona»
pero que está resuelta de manera magistral, incluso recordando en varios
pasajes al mejor suspense de Alfred Hitchcock. Carnage es una caja llena de ironía, soportada en gran medida por
la calidad histriónica.



Habrá que verlas. Saludos
ResponderEliminarMaris