La experiencia de acudir a
una sala de cine continúa siendo todo un acto lleno de simbolismos, matizado en
la mayoría de los casos por un inquieto conjunto de espectadores que en muchas
ocasiones no permiten apreciar las proyecciones.
Jersey
Boys
Jersey
Boys
es el trigésimo quinto largometraje dirigido por ese inmenso maestro del cine
llamado Clint Eastwood, acaso el último de los directores norteamericanos en
activo al que se le puede seguir considerando como un clásico.
El filme es la adaptación de
una obra de teatro homónima y nos traslada a los orígenes de la carrera musical
de Frankie Valli (John Lloyd Young), a finales de los años 50 y principios de
los 60, quien, junto con Tommy DeVito (Vincent Piazza), Bob Gaudio (Erich
Bergen) y Nick Massi (Michael Lomenda), formó la popular agrupación norteamericana
The Four Seasons.
Jersey
Boys
da un repaso biográfico a los primeros contactos de Frankie Valli con la
música, destacando episodios de juventud que tienen que ver con su relación
directa con los criminales de Nueva Jersey, particularmente con el líder
criminal de origen italiano Gyp DeCarlo (Christopher Walken), así como su
explosiva relación matrimonial con Mary Delgado (Renée Marino), además de su
innegable talento innato como cantante.
Eastwood inicia dotando a la
cinta de un sentido más cercano a la comedia, concretamente en la relación que
sostienen en juventud Frankie y Tommy, posteriormente evolucionando la cinta en
una suerte de documentación relativa a una época, enmarcada con canciones rock-pop
de los Four Seasons, culminando con
airees más bien dramáticos y de cierto deterioro.
En términos generales, Jersey Boys me pareció una película
buena, ciertamente con considerables bajones en la historia a partir de
subtramas poco interesantes (las relaciones paterno filiales de Frankie Valli
así como sus conflictos conyugales), paulatinamente perdiendo el encanto con el
que arranca la cinta, amortiguando una estrepitosa caída dadas las muy buenas y
contagiosas interpretaciones musicales.
Me parece que el elemento
más destacado de Jersey Boys es esa
acertada atmósfera que te traslada directamente a los años 60 en su versión
pop, conjugándose favorablemente actuaciones, fotografía y, sobre todo, la
música.
Retomando la experiencia que
anteriormente describía sobre la proyección de Jersey Boys a la que acudí, tengo que decir que mucho abonó a mi
percepción positiva el hecho de que un público conformado casi en su totalidad por
adultos mayores manifestara sus emociones, particularmente reflejado al interpretar
de forma unísona con la película grandes clásicos de The Four Seasons como “Sherry”,
“Grease” o “Can't take my eyes off you”.
Jersey
Boys
está lejos de las obras maestras que conforman la filmografía de Clint Eastwood,
como Bird (1988), Los imperdonables (1992), Los puentes de Madison (1995) o Río Místico (2003), pero sí se inscribe
en la categoría de películas imperfectas que pueden ser perfectamente disfrutables,
en la línea de Poder absoluto (1996),
Cartas desde Iwo Jima (2006) o J. Edgar (2011).
Como acotación final,
hay una referencia que se hace a la relación que tuvieron los miembros de The Four Seasons con el actor Joe Pesci
(Toro salvaje, 1980), anécdota que
desconocía y que me causó lo mismo gracia que sorpresa.

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