viernes, 22 de noviembre de 2013

Un laberíntico thriller policíaco


Cuando vi en la cartelera comercial el título Intriga (Prisoners, 2013) jamás imaginé que fuera dirigido por el cineasta canadiense Denis Villeneuve, director al que tenía más asociado con cine de festivales, más propenso a ser exhibido en foros o ciclos cinematográficos de recintos culturales.

De Villeneuve sólo había visto previamente La mujer que cantaba (Incendies, 2010), un título que me dejó muchas emociones. La película iba de un par de hermanos que, en el lecho de muerte de su madre, se les asigna la tarea de encontrar a su padre y hermano desconocidos, en tierras libanesas. La trama se iba desarrollando a partir de flashbacks que retrataban la tortuosa vida de la madre, tejiendo a lo largo de un prolongado pero exacto metraje el terreno para estremecernos con uno de esos finales que suponen una bofetada en seco para el alma, que te cierran la garganta y que guardas en el recuerdo por siempre.

Intriga

En Intriga estamos ante un thriller policíaco que sigue la pista a un par de familias que sufren el extravío de sus respectivas hijas, en pleno Día de Acción de Gracias, en un frío suburbio de los Estados Unidos. El caso es asignado a un solitario detective (Jake Gyllenhaal), mismo que tiene la fama de nunca haber fallado, aunque a las familias afectadas el individuo no les da mucha confianza. El padre de una de las niñas perdidas (Hugh Jackman) comienza a impacientarse al tener en claro que hay un culpable de haber privado de la libertad a su hija, llevándole todas las pistas hacia un adulto con retraso mental (Paul Dano), cayendo paulatinamente en un estado de ira, al grado de utilizar métodos de tortura para sacarle la verdad al presunto culpable.

La película básicamente gira en torno a la idea de las cosas que un padre es capaz de hacer al sentir comprometida la integridad de uno de sus hijos. Y es que el personaje al que da vida Jackman te lo plantean en principio como un hombre íntegro, prevenido, de fe, una persona de familia que, en una situación extrema, es capaz de todo.


Avance cinematográfico de Intriga

Si la premisa de la cinta son las consecuencias de la desesperación de un padre, en cuanto a la forma en la que está presentada la trama podemos decir que tiene un trazo laberíntico (icónicamente representado en el propio filme), con algunos personajes que van apareciendo (los interpretados de muy buena forma por Melissa Leo y Dylan Minnette), provocando que el espectador cree hipótesis sobre el móvil del rapto de las menores, así como sobre el posible culpable.

Viendo a ese solvente actor llamado Jake Gyllenhaal haciendo de investigador, es inevitable que venga a mi cabeza un título como el de Zodiaco (David Fincher, 2007), película a la que se asemeja bastante Intriga, sobre todo por el ritmo pausado y la atmósfera dramática dosificada que se va construyendo en torno al esclarecimiento de actos criminales.

Igualmente, Intriga recoge aires de ese majestuoso thriller titulado Río místico (Clint Eastwood, 2003), y del drama danés La caza (Thomas Vinterberg 2012), tanto por el tono calmo de las narraciones como por la idea de la ira provocada por el daño causado a menores, aunque no igualándolas en calidad.

Si bien en términos generales Intriga es una cinta destacada, la historia nos presenta pequeñas trampas y resoluciones que  le quitan algo de la maestría que por momentos llega a conseguir.


Comparada con La mujer que cantaba, Intriga se queda algo corta, aunque sí que expone la visión cinematográfica de Denis Villeneuve, un director que parece gozar con la creación de relatos amplios y con cierta confusión, que van adquiriendo potencia en los momentos culminantes.

Intriga posee todas las cualidades de un buen thriller pero carece de perfección aunque, comparada con la vorágine de superficialidades efímeras que nos presenta la cartelera comercial, sí que es una película a destacar del resto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario