Hay líneas delgadas que la
ficción cinematográfica, al abordar temáticas emanadas de la propia realidad,
idealmente tendrían que ser respetadas, en nombre de ese condición tan poco
utilizada de facto que es la objetividad.
El cine estadounidense, al
ser el de mayor penetración en México y en muchos lugares del mundo, es un
importante punto de referencia sobre la geopolítica mundial, escondida muchas
veces bajo tramas de heroicidad en
títulos dirigidos a las grandes masas. Pienso en aquella pifia cometida por ese
gigante de la cinematografía que es Alfred Hitchcock con la película Topaz (1969) cuando, so pretexto de su
infalible capacidad de componer el suspenso fílmico, tomó como temática de
fondo el conflicto soviético-estadounidense, en el marco de la Crisis de los
Misiles suscitada en Cuba, presentando a los socialistas como los más malos de
todos y a los pro yanquis como los justicieros del mundo, en una clave tan
maniquea como absurda, no pudiéndosele reclamar al maestro del suspense que se
trate de una cinta aburrida. Y qué decir de la franquicia cinematográfica Rambo (1982, 1985 y 1988), con un Sylvester
Stallone de protagonista que, cuando era requerido, se internaba en la selva
vietnamita o se desplazaba luchar en territorios afganos, dependiendo del
enemigo que los Estados Unidos tuviera en la mira, burdamente retratando
mendacidades como aquella noción de que los norteamericanos habrían ganado su
conflicto en contra de Vietnam. La última referencia de cine político
estadounidense que tengo es esa intriga dirigida y protagonizada por Ben
Affleck llamada Argo (2012), en donde
una misión de rescate gringa se internaba en territorio persa para dar
salvación a diplomáticos norteamericanos que se encontraban cautivos en medio
de la revolución iraní, presentándonos al país medio oriental como una suerte
de infierno habitado por salvajes, en una trama que, a su favor, supo jugar con
acertados ejercicios de suspenso, no pudiéndose alejar finalmente de ese
tufillo panfletario, en el marco de las recientes tensiones políticas entre
Estados Unidos e Irán.
