viernes, 14 de septiembre de 2012

Ustedes, las que no se dejan


No escribo esto porque particularmente me haya iluminado de la noche a la mañana, simplemente ocurre que el mismo día que acudí a ver «Valiente» (Mark Andrews, Brenda Chapman, Steve Purcell) más tarde se me antojó visualizar una película que hace mucho no revisaba: «Thelma & Louise» (Ridley Scott 1991).

Ya está, en cuanto terminó la cinta de Scott comencé a reflexionar sobre ella y, con el recuerdo fresco del filme animado, empecé a encontrar ciertos paralelismos o similitudes entre ambas obras.

Vamos por partes.

«Valiente» trata de una princesa llamada Merida que, en contra de su deseo, es preparada por su madre, la Reina Elinor, para que en un futuro ocupe su lugar de manera correcta, según los protocolos. A ella le interesan temas distintos, principalmente la arquería. La hija encuentra en una bruja la posible solución: le solicita un encantamiento que haga cambiar a su madre. ¡Oh, sorpresa! Lo que la hechicera hace es nada menos que lo que pidió la joven, pero de una manera literal, ya que transforma a su majestad en un oso. Será tarea de la protagonista juvenil revertir el encanto y recuperar a su madre.


Turno de «Thelma & Louise». En clave de road movie, la película nos lleva en un viaje de liberación de un par de amigas (que le dan nombre a la cinta), mismas que viven bajo el yugo de sus realidades: Thelma (Geena Davis) está permanentemente reprimida por un marido bastante patán y, por su parte, Louise (Susan Sarandon) vive afectada por experiencias pasadas —insinuadas— que la trastornan psicológicamente (parece que fue violada en Texas), soñando casarse con su novio Jimmy (Michael Madsen). Sin embargo, en su camino, un tipo intenta abusar sexualmente de una de ellas y la otra, por defender a su amiga, se lo carga. Ahora tienen que huir de la policía que sigue sus pasos, principalmente del detective Hal Slocombe (Harvey Keitel, como siempre extraordinario).



Más allá de las respectivas tramas, está claro que hay un discurso que en determinado momento las llega a unir: la apología dela liberación femenina; lo que en «Valiente» es salirse de las reglas hechas exclusivamente para las mujeres, de lo políticamente correcto, en «Thelma & Louise» parece encaramarse en una venganza que redime, una bofetada a todos esos tipos hijos de puta que realmente la hacen pasar mal a un par de chicas que, como todos, llevan con sus propios problemas.

Otro símil que alcanzo a divisar —y no sé si me lo estoy sacando de la manga—es que ambos filmes transpiran algo de western clásico norteamericano, claro que suplantando a aquellos tipos rudos por estas féminas gallardas, tiradas al frente.


También hay elementos comunes en cuanto a la psicología de los personajes que se dejan ver como equivalentes: Louise y Merida, con carácter fuerte, de personalidad casi inquebrantable; mientras que la Reina Elinor y Thelma salen del cascarón dudosas, con ataduras, de aquí para allá en términos de ese rol caduco del sexo débil.




Cerrando en el plano individual creo que «Valiente» se queda como una cinta con pasajes bastante limitados, que no llega a encantar como otras obras mayores de la productora Pixar («Toy Story» o «Wall E»), estancándose en elementos de comedia muy básica, casi exclusivos para menores de 10 años. Decepcionante porque el argumento es bastante fuerte, incluso la sucesión dramática es correcta, llegando a una conclusión inclusive fuera de lo convencional. Pero el problema está en el cómo se quiso proyectar ese discurso feminista. Diría que no es una cinta lograda, se mueve en fórmulas muy usadas. Sin embargo, y ante la falta de frescura temática en las películas de animación infantiles, ésta se vuelve casi imprescindible.


En contraparte, creo que «Thelma & Louise» es una de las cintas menos valoradas en su real dimensión. Toca la perfección en muchos niveles: la trama es bastante conmovedora y atractiva; la pareja de protagonistas (las amigas) está en un punto esplendoroso (Geena Davis encarna el término «belleza»); los actores de reparto son exactos; la mezcla de géneros es genial (road, western, drama); la fotografía y la música más que adecuadas. Para mí, dentro de la filmografía de Ridley Scott, creo que se queda un peldaño abajo de «Blade Runner» (1982), pero al mismo nivel de «Alien, el Octavo Pasajero» (1979), que no es poca cosa.

1 comentario:

  1. Soy en parte feminista, «Thelma & Louise», es una de mis pelicuals favorita y de valiente no me encanto, pero la idea de feminismo liberal me atrajo, que mujer no quiere ser valiente???, concuerdo en q no se acerco a ser una poco mas a Wall-e en cuenstion de drama pero me gusto la idea de q sea ua pelicula a nimada para niños sobro todo para niñas jaja.

    me gusta tu analizis.

    ResponderEliminar